Todo quedó en un susto… ¡Pero menudo susto! Viernes, 28 de noviembre. 12:00 horas. Gerard Piqué y Shakira llegan a la clínica Teknon de Barcelona con su hijo menor, Sasha, en brazos. El niño, que cumplirá dos años en enero, hace varios días que no se encuentra bien y deciden ir de urgencias. Lo que parecía que iba a ser una visita sin más acaba en un ingreso hospitalario: los análisis confirman que Sasha padece una infección severa y debe de ser tratado de inmediato para evitar que el cuadro llegue a ser grave. Lógicamente, la noticia les deja preocupados, pero les tranquiliza saber que, por suerte, el problema ha sido detectado a tiempo.

Al principio, algunos medios se hicieron eco del ingreso del hijo de Piqué y Shakira en el hospital confundiéndose de niño y hablando de Milan, el primogénito, que llevaba unos días faltando al colegio. Esa misma semana, el futbolista aparecía con su hijo mayor en la cancha del Palau Blaugrana para presenciar un partido de baloncesto y quedaba claro que el niño estaba bien. Incluso hubo quien aseguró que el niño (Sasha, en realidad) continuaba ingresado, cuando ya hacía días que había recibido el alta.
COMPROMISOS
Sasha en casa y la enfermedad aparentemente controlada. Todo parecía ir bien. Pero Shakira levantó de nuevo las sospechas sobre el estado de salud de su hijo cancelando de repente sus compromisos profesionales más inmediatos: anulaba su asistencia a la 17ª edición de los Grammy Latinos y a los American Music Award. Hablaba de «motivos» que se lo impedían, pero no especificaba cuáles. Este cambio de rumbo después de días promocionando en las redes 'Chantaje', el 'single' que acaba de grabar con el cantante colombiano Malumba, y su silencio respecto a la salud del niño, hacía pensar que Sasha estaba peor.
Y no solo eso. Sus fans, esos mismos defensores acérrimos de la colombiana, no entendían que hubiera decidido cancelar sus compromisos y le recriminaban que no viajara hasta Estados Unidos. Pero ella, seguía callada. El único que ha llevado -pero solo en esta última semana- una vida aparentemente normal es Gerard Piqué, que viajó con su hijo mayor, Milan, a Wembley para ver jugar a la selección española.

FUENTE:El Periodico